miércoles, 4 de julio de 2007

Decimo Primer Paso

Nora.

Esta vez no tuvo que trabajar mi nariz, no sentí lo que estaba cocinando, pero me lo encontré, si lo encontré, al salir de mi casa vi que la noche anterior su cena fueron sorrentinos, ya que había dejado la caja de ellos en el palier, al lado de su puerta.
Creo que fue en el 2001, después de cursar mi primer año de la carrera de hoteleria Rosario, que decidí junto a Paulina, una compañera de la carrera, hacer una pasantia en el Sheraton de Mar del Plata.
El primero de enero nos presentamos en la puerta, conocimos el hotel donde trabajaríamos un mes. Llegue de traje, así era como cursábamos todos los días en la facultad, imaginaba estar al lado del gerente aprendiendo cosas durante ese tiempo; pero no.
Botones ese fue mi cargo, no estaba tan mal ya que me daban propinas, y eso me reconfortaba bastante porque el hotel no me estaba pagando.
Siempre me gusto la noche, prefiero salir que ir a la playa, por eso mis días se dividían en trabajo, siesta, noche y vuelta al trabajo.
Paulina al segundo día se había puesto de novia, eso hacia que no fuera muy seguido a trabajar. Yo entraba a las 7 salía a las 4 de la tarde, a la 1 era la hora de comer. Nunca tenia suerte con las comidas, terminaba comiendo algo de pan con algún fiambre q era parte de las entradas.
Pero a los 15 días todo cambio, la gerente de recursos humanos me llamo, me dijo que me iban a cambiar de departamento, estaba muy contento, hasta que me dijo que mi nuevo sector era la lavandería.
En un hotel de 450 habitaciones, en plena temporada, trabajar en la lavandería es como si te mandasen a Irak.
Al segundo día ya no podía mas, trabajando tanto sin sueldo y viendo a paulina, llegar tarde con su trajecito recibida por el gerente.
Agarre un poco de lavandina y me refregué por los ojos, me movía mas lento y tomaba mi cabeza haciéndome el que algo me sucedía, nadie me miraba, así q decidí sentarme, llamaron al medico me hicieron un lavaje de ojos y me mandaron a casa, diciéndome que regresara al otro día a hablar con la gerenta de recursos humanos, que me iba a cambiar de departamento nuevamente.
Muy contento con mi traje me presente en lo de la gerenta al otro día. Me dijo ¨que haces de traje, te vamos a pasar con las mucamas a hacer las habitaciones ¨, sentí que el hotel se derrumbaba en mi cabeza. Aquí empezó todo.
Dora, era la mucama que me entrenaria, es muy especial lo que pasa con las mucamas cuando le ponen a alguien a cargo, tratan de matarte.
¨veni que te voy a enseñar a limpiar el inodoro!¨, ¨vos nunca trabajaste no?¨, ”a ver…que letra es esta??? Una L, de limpiar!¨, así era todo el día, tomándome un examen constante de limpieza, y lo peor de todo es que me decía ¨Liandro!!!¨, ¨tu nombre era Liandro no?¨ a lo que yo le contestaba, ¨si Nora!¨ y se ponía como loca. ¨Dora me llamo¨.
Nunca vi a nadie comer como ella, repetía 3 o 4 veces, increíble!
Yo era uno de los últimos que bajaba a almorzar, sabia que ese día había sorrentinos de jamón y queso, porque el plantel de independiente n había regresado al hotel entonces nos daban su comida, llegue al comedor y vi que quedaban 2 sorrentinos, Dora ya estaba comiendo su 2 o 3 plato me imagino, me apure a buscar un plato y cuando me di vuelta la vi a Dora corriendo a buscar los sorrentinos, y me los saco adelante mio.
De todas maneras, volví a comer muchas veces mas sorrentinos a pesar de acordarme de Nora, o Dora como sea.

1 comentario:

Unknown dijo...

Muy bien, lindisima. Dale cierre al proyecto.